La Sexualidad Consciente hace referencia a una manera de experimentar la propia sexualidad. Generalmente, vivimos nuestra sexualidad con un enfoque ‘falocéntrico’ (donde los genitales masculinos y el coito son lo principal), una escisión entre sexo y afecto, y una arraigada autoexigencia que nos impide fluir en el Encuentro Íntimo. Desde esta concepción de la sexualidad, nos limitamos sobremanera a la hora de vivir la sexualidad con más plenitud, abundancia y gozo.
Habitualmente tenemos un aprendizaje de la sexualidad en solitario, a través de la pornografía o les amigues en la adolescencia, interiorizando un modelo distorsionado del sexo, compartirnos íntimamente o explorar nuestras propias cuerpas. Este modelo incita una sexualidad pobre, donde coexisten diferentes pulsiones sexuales, especialmente la descarga, por lo que la energía sexual se concentra en los genitales. La función que adquieren éstos entonces es la de facilitar la descarga del exceso de energía. También habitan pulsiones de vergüenza, culpa y miedo, que aislan aún más a los genitales del resto del organismo. Estas pulsiones se manifiestan también en los sentimientos y conductas pudiendo llegar a ser ansiógenos relevantes ante el Encuentro Íntimo.
Las emociones, la cuerpa, las sensaciones, la exploración, los ritmos... quedan en segundo plano ante esta forma de ¿vivir? la sexualidad. Lo que te propongo es un espacio de indagación, cuestionamiento, invitación, práctica e integración de una sexualidad rica en estímulos, abierta a nuevos horizontes, respetuosa con une misme, integrando las diferentes dimensiones del Ser, suprimiendo los objetivos para dar paso al fluir natural de la cuerpa y las pulsiones, y generando espacios íntimos basados en la autoescucha y la libertad.
Tenemos la posibilidad de vivir esta Sexualidad Consciente que nos es legítima desde nuestro nacimiento, tan solo se trata de aplicar las pautas necesarias en resonancia con la energía de cada une para recorrer este precioso camino hacia una sexualidad íntima, sagrada, afectiva, divertida, expansiva, real, consciente.
Conscious Sexuality refers to a way of experiencing one's own sexuality. Generally, we experience our sexuality with a ‘phallocentric’ approach (where male genitalia and intercourse are paramount), a separation between sex and affection, and a deep-seated self-imposed pressure that prevents us from flowing freely in intimate encounters. From this perspective, we severely limit ourselves when it comes to experiencing sexuality with greater fullness, abundance, and joy.
We typically learn about sexuality in isolation, through pornography or friends during adolescence, internalizing a distorted model of sex, intimate sharing, or exploring our own bodies. This model fosters a poor sexuality, where different sexual drives coexist, especially the drive for release, concentrating sexual energy in the genitals. Their function then becomes facilitating the discharge of excess energy. Drives of shame, guilt, and fear also reside there, further isolating the genitals from the rest of the body. These drives also manifest in feelings and behaviors, potentially becoming significant sources of anxiety before intimate encounters.
Emotions, the body, sensations, exploration, rhythms... all take a back seat to this way of "experiencing" sexuality. What I propose is a space for inquiry, questioning, invitation, practice, and integration of a sexuality rich in stimuli, open to new horizons, respectful of oneself, integrating the different dimensions of Being, suppressing objectives to give way to the natural flow of the body and impulses, and generating intimate spaces based on self-listening and freedom.
We have the possibility of experiencing this Conscious Sexuality that is legitimate to us from birth, it is simply a matter of applying the necessary guidelines in resonance with each person's energy to travel this precious path towards an intimate, sacred, affectionate, fun, expansive, real, conscious sexuality.